July 23, 2011

and then he shook his head, and said mildly and kindly


   

Existen buenos libros, unos mejores que otros he indudablemente ninguno será peor, pues cada uno de nosotros le dará un valor especial, emblematico, de cariño pues...

Hace unos días me encontré con una imagen de un libro que en lo personal forma parte de una colección muy especial, cuando niños mi madre nos regaló (a mis hermanas y a mi) dos libros, grandes y bien cuidados: Alicia en el País de las Maravillas y Los cuentos de Hans Christian Andersen, lo cuales a mi corta edad leía y releía tratando de imaginar; al día de hoy esos libros se perdieron (uno aún se pudo rescatar).

Recuerdo haber leído que "La Sirenita" sufrió y entregó todo de si todo por amor, comprendí que la amistad dada sin recatos es uno de los más grandes regalos que uno puede dar y me maravillé con la lógica y las matemáticas, por que sí tienen un encanto especial y que si pones atención a las palabras, muchas sorpresas puedes encontrar!

Este libro fue un regalo de hace muchos años, edición de 1955 con el arte original de Jean O'Neill, pasta dura, bien conservado, que hasta el día de hoy guardo con mucho recelo: no es su edad, ni el olor a viejo o las páginas desgastadas que cuando abro suelo observar...
John kissed him many times, and said he must not depart, he must remain with the friend of whose happiness he was the cause. But the travelling companion shook his head, and said mildly and kindly: "No, now my time is up. I have only paid my debt. Do you remember the dead man whom the bad people wished to injured? You gave all you possessed in order that he might have rest in his grave. I am that man."
Es solo que sus palabras me acompañaron cuando niño y que al día de hoy aún, me recuerdan que aún puedo soñar.


buen camino!